Privacidad

Qué recojo y qué no

Esta es una web personal. No vende nada, no tiene usuarios registrados y no vive de la publicidad, así que recoge muy poco. Lo que recoge está aquí, en el mismo orden en que ocurre.

Última revisión: 2026-08-31

Quién responde de esto

Diego Portilla Tejería, a título particular, desde Cantabria (España). Para cualquier cosa relacionada con tus datos —incluido pedir que los borre— el canal es el correo que aparece en el pie de esta página.

Cookies: ninguna, salvo una

Si estás leyendo esta web, no llevas ninguna. Ni propia ni de terceros. Por eso no verás un banner pidiéndote permiso: un aviso de cookies en una web sin cookies es ruido que se firma sin leer y que enseña a firmar sin leer los que sí importan.

La excepción no te afecta, y la cuento igual, porque una política que se calla lo incómodo no sirve para nada. La página del CV publica una sola versión, la pública; las otras dos —una anónima y una interna— se abren tecleando una contraseña que solo tengo yo, y al acertar el servidor deja una cookie llamada cv_pase que caduca a los treinta días. Dentro hay una fecha y su firma, nada más: no dice quién, no mide y no viaja a ningún tercero. No pide consentimiento porque es estrictamente necesaria para una función que se solicita de forma expresa —escribiendo esa contraseña— y sin eso no ocurre. Para que nadie pruebe contraseñas a lo bruto, el servidor cuenta los intentos de una misma conexión con la misma huella criptográfica que usa el formulario, y solo mientras dura esa media hora.

Lo único que esta web guarda en tu navegador es una clave llamada kw-theme con el valor light o dark, para recordar si elegiste el tema claro. No se envía a ningún sitio, no identifica a nadie y desaparece si borras los datos del navegador. Si algún día desbloqueas las versiones no públicas del CV se le suma kw-cv, que solo apunta cuándo caduca ese desbloqueo.

Analítica

Uso Cloudflare Web Analytics para saber qué páginas se leen. No pone cookies ni crea un identificador que te siga entre visitas: los datos son agregados y no permiten reconstruir el recorrido de una persona concreta.

Aparte, cuando alguien se descarga un CV me llega un aviso con la versión y el idioma. Nada más: ni quién, ni desde dónde, ni con qué navegador. Saber que hoy se han bajado tres CV en inglés me sirve; saber quién lo hizo, no.

Base legal: interés legítimo en saber si lo que publico se lee y funciona, con un tratamiento que no permite identificarte.

El formulario de contacto

Aquí sí hay datos personales, y son los que tú escribes: tu nombre, tu correo y tu mensaje. Los recojo con un único fin, responderte, y por eso la casilla de consentimiento es obligatoria y no viene marcada.

Un detalle que conviene que sepas, porque no es lo que uno se imagina: el aviso de que has escrito me llega por Telegram, así que tu mensaje pasa por sus servidores además de llegarme a mí. No hay base de datos de formularios ni panel donde queden almacenados — lo que hay es ese aviso, en un chat mío. Si prefieres que tu mensaje no pase por ahí, escríbeme directamente al correo del pie.

Para frenar el spam automatizado, el servidor cuenta cuántos envíos llegan desde una misma conexión en los últimos diez minutos. Para eso no guarda tu IP, sino una huella criptográfica suya que vive en memoria y se descarta al cerrarse esa ventana.

Base legal: tu consentimiento, que puedes retirar cuando quieras escribiéndome. Conservación: mientras dure la conversación y un tiempo razonable después; si me pides que lo borre, lo borro.

Quién más toca esto

Dos, y ninguno más:

  • Cloudflare — aloja la web y presta la analítica. Como cualquier servidor, registra las peticiones que recibe para poder operar y defenderse de abusos.
  • Telegram — transporta los avisos, así que ve el contenido del formulario. Solo interviene si escribes; si únicamente lees la web, Telegram no se entera de que existes.
  • Las tipografías están alojadas en este mismo dominio a propósito. Cargarlas desde Google Fonts, que es lo normal, habría enviado tu IP a Google en cada visita; se descargaron una vez y se sirven desde aquí.

Tus derechos

Puedes pedirme acceso a lo que tenga sobre ti, su rectificación o su supresión, oponerte al tratamiento o pedir que lo limite. Basta un correo, y no tienes que justificarte. Si crees que no te he atendido como debía, puedes reclamar ante la Agencia Española de Protección de Datos (aepd.es).

En la práctica, si me escribiste por el formulario y quieres que lo borre todo, dímelo en respuesta a mi correo y queda hecho.

Para cualquiera de estas cosas: diego.portilla@protonmail.com